viernes, 3 de agosto de 2012

Bob Dylan nos miraba desde la pared

Bob Dylan nos miraba desde la pared. En la mesita, cerca del sofá, descansaban Dostoievski, Rimbaud y Baudelaire. Mientras dábamos cuenta de dos cervezas alemanas, la conversación fluía de manera natural. Es lo que tiene estar con un amigo, que los temas van saliendo solos. Así fue como pasamos de la poesía a las drogas, de la prosa a la vida de los amigos comunes y del cine a las mujeres. Él es profesor. Trabaja en un pueblo del norte de Granada y me recuerda bastante al maestro de la canción de Patxi Andione. Es flaco, tiene ojeras, ya no fuma tabaco de liar y es rojo.
Es en noches como esa cuando realmente uno comprende el valor de la amistad. Salir de copas, quedar los viernes por la tarde o ir a jugar a la peña de fútbol son cosas que no necesariamente se hacen con amigos. Pero que a uno lo inviten a una casa ajena, le sirvan la mejor cerveza del mundo y le hablen de Berlanga, de Lars Von Trier, de Saramago, del Altar de Pérgamo y que de fondo suene Coltraine, sólo puede hacerse con un amigo.
Y así pasábamos la noche. Buceando por el Jardín de las Delicias de El Bosco, aterrándonos con su infierno, mirando viejas fotos de Alcalá-Zamora, Azaña, Indalecio Prieto y Lerroux. Leímos la portada de un periódico con fecha del catorce de abril del 31. Soñamos con Bertolucci que vivíamos el mayo del 68 acorralados en una habitación, enamorados de la misma mujer. Blasfemamos contra el capital y nos recetamos a Blas de Otero como vacuna contra la estupidez. Atravesamos juntos las Puertas de Ishtar. Recorrimos mentalmente Florencia, Roma y Venecia. De Milán sólo evocamos el Duomo. Estuvimos en Lisboa, en el barrio alto, y en Berlín nos fumamos un cigarro de liar junto a la Puerta de Brandemburgo. Para otro día dejamos París y Praga. Cuando ya no quedaban más cervezas en el frigorífico, pasamos a la absenta y brindamos por Egea, por Pablo del Águila, por Alejandro Sawa, por todos los malditos, por la bohemia negra. La absenta nos abrasaba la garganta y Miguel Hernández y Federico fusilaban falangistas con un verso.
Pocos momentos hay mejores que esos. Momentos en los que te sabes en compañía de un amigo de verdad, de esos a los que les puedes dar la espalda tranquilamente porque tienes la certeza de que no te van a apuñalar. Es cierto que lo veo poco. Una vez al año y poco más. Pero llevamos así desde que dejamos de ir juntos al colegio. Además, dicen que los placeres son placeres por eso, porque son breves. Si los placeres fueran cotidianos, rutinarios, perderían la esencia y, para mí, no existe mayor placer que poderme sentir su amigo una vez al año.

(Este texto, que escribí hace algún tiempo, habla de Jairo García Jaramillo: filólogo, profesor, investigador y, lo que es más importante, es decir, lo único que es importante: mi amigo. He querido recuperarlo porque desde hace poco tiene un blog que se llama «La literatura es una defensa contra las ofensas de la vida». Os invito a que lo leáis: jairogarciajaramillo.blogspot.com )

5 comentarios:

  1. Yo ya lo había leído, una de tus mejores entradas, bueno...tú no tienes mejores o peores, no suelo prodigarme en elogios, pero me enamora tu forma de escribir, y de evocar... que te admiro, que coño! siempre me produces sensaciones cuando te leo y eso no es tan fácil, llevo tres güisquis y supongo que eso influye, no en mi percepción, pero sí en la forma en que lo expreso.
    Me encanta leerte y ya está

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay mayor honor que el hecho de que me leas con tres pelotazos encima!

      Muchas gracias por los piropos, de verdad. Así da gusto seguir escribiendo!

      Un saludo!

      Eliminar
  2. Te acabo de conocer del blog de Inma (cúlpala a ella por mi intromisión) y me ha encantado eso que dices, podría decir lo mismo de mis mejores amigos, son pocos, nos vemos poco, nos comunicamos poco, pero puedo darles tranquilamente la espalda: estoy a salvo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De intromisión nada, estás en tu casa. Un placer tenerte de paso por aquí.

      Un saludo.

      Eliminar
  3. Chico, es lo que tiene escribir como tú, aunque supongo que esto para ti no representa gran cosa, has sido nominado para un premio, valóralo en su justa medida

    http://patchworkdeideas.blogspot.com.es/2012/08/premio-pirata.html

    ResponderEliminar