viernes, 24 de agosto de 2012

Si alguna vez

Si alguna vez te tuviera a mi lado, apoyando mis sueños, ayudándome en la lucha diaria. Si alguna vez te tuviera a mi lado, en la trinchera, disparando ráfagas de alegría con tus ojos de universo. Si alguna vez consiguiera retener el olor de tu piel desnuda, la calma de tu regazo, el pan de tus manos o la lluvia que se desata en el hueco de tus piernas. Si alguna vez decoraran tus zapatillas de andar por casa los pies de mi cama y como un centinela distraído montara guardia tu cepillo de dientes en mi cuarto de baño. Si alguna vez al llegar a casa, exhausto y jodido, después de un día difícil, encontrara la paz que le falta al mundo en tu sonrisa.
Si por un capricho tonto del destino alguna vez pudiera ver amanecer en tus pupilas, tan llenas de vida y de sueños. Si alguna vez se atrasaran los relojes y enmudecieran todos los despertadores. Si alguna vez me sonrieran las señales de tráfico y los semáforos en rojo de esta puta ciudad. Si dejaran de abrasarme las cicatrices que el pasado dibujó en mi cuerpo. Si los dioses necios, torpes e injustos, dejaran de mirar para otro lado. Si se soltaran la melena las bibliotecarias y las funcionarias de correos. Incluso si sólo por una jodida vez, la rubia que sonríe y bebe al final de todas las barras, me mirara sin el desprecio en la mirada de la que se sabe guapa.
Si alguna vez, si alguna puta vez, amaneciéramos sin el miedo de tener encima nuestra la espada de Damocles. Si no tuviéramos siempre una pistola cargada apuntándonos a la cabeza. Si no oscilara amenazante la hoja de una guillotina, a punto de cercenarnos los sueños. Si ese amanecer nos hiciera libres y casi felices, solamente entonces, lanzaría al mar todas mis hojas en blanco y quemaría en una hoguera todos los cuentos y todas las canciones que nunca he escrito para así poder dedicarme únicamente a sonreír a mis vecinos, a lanzarles besos a todos y cada uno de los desconocidos que pasen bajo mi ventana. Me dedicaría exclusivamente a emborracharme con el olor de las azucenas y de los jazmines y a sentarme en la arena de cualquier playa a contar todas las olas del mar y a sumarle un par de colores nuevos al arco iris. Si no estuviera la cosa tan jodida no tendría sentido escribir. Si la vida no fuera un alambre de espino oxidado, podría olvidarme de todo y me dedicaría a cualquier otra cosa. Sencillamente, a vivir hasta las últimas consecuencias.

7 comentarios:

  1. ¿Ves? A esto me refiero cuándo digo que a una le gustaría convertirse en protagonista de tus historias.
    Si alguna vez alguien me dijera cosas así, si ese alguien me dijera ven...lo dejo todo
    Besos

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  2. Muchas gracias, pero seguro que alguna vez te habrán dicho cosas parecidas. Me niego a creer que en la falta de romanticismo de mis congérenes masculinos!!

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  3. Por supuesto, hubo un hombre capaz de eso y más, pero terminó y por mucho que busqué no encontré otro igual. Ohhhhhhh, que triste!
    En fin, que te aseguro yo que no abundan, y eso que yo me lo merezco je je

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  4. Precioso post, todos tenemos pendientes ese "si alguna vez" que forma parte de lo más íntimo de uno. Saludos.

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  5. Increible la belleza de este post. Joder chico, asi se escribe!!
    Besos

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